miércoles, 12 de marzo de 2014

Conservas y congelados de pescado provenientes del Pacífico próximo a Fukushima

Algo que muchos sospechábamos, y que ahora, al momento de escribir estas líneas se ha confirmado según los medios: La central nuclear de Fukushima de Japón que fue gravemente afectada por un tsunami el pasado 11 de marzo de 2011, ha liberado una buena cantidad de agua radiactiva al mar. Tampoco está muy claro qué ha pasado (o puede pasar) con los núcleos de combustible nuclear.

Lo lógico sería pensar que esto afecta especialmente a la zona en cuestión, y que conforme nos alejamos de esa zona los efectos serán menores, y así es. 


Sin embargo, esa radiactividad puede viajar hasta nuestras casas por medio de las conservas de pescado, y de los los congelados.


Como consumidores, ¿qué podemos hacer?


Existe lo que se conoce como "zonas de pesca FAO". Estas zonas no son más que el resultado de subdividir los océanos en regiones y asignarles un número. En el siguiente mapa podéis ver esas zonas:



Todos los productos congelados tienen (o deberían tener) en el envase, junto con el resto de información, una indicación bien clara y visible que diga LA ZONA FAO en donde se capturó ese pescado o marisco.

La prudencia nos dice que deberíamos evitar aquéllos envases cuya zona FAO corresponda al número 61, que como podéis ver en el mapa, es la afectada por la central de Fukushima.


He podido ver por mí mismo, en supermercados, cajas de langostinos etiquetadas con la zona FAO 61 en fechas bastante posteriores al tsunami, concretamente: esta primavera pasada del año 2013.


Afortunadamente, en un congelador de un mismo supermercado es fácil encontrar hasta 4-5 zonas FAO distintas porque para un mismo producto suelen haber varias marcas que operan en aguas distintas, por lo que al menos tenemos la opción de elegir.


Esta nota proviene de un cargo de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Castilla La Mancha.




En los lineales de los supermercados italianos se da la misma situación, y por ello se han disparado los avisos que previenen a los consumidores de esta circunstancia, y es que las latas de atún mas baratas, si tienen los sellos FAO 61 o FAO 71, provienen estas capturas de zonas pesqueras cuyas aguas están supuestamente contaminadas por elementos radiactivos que pueden llegar a los humanos a través del pescado contaminado que haya podido ser consumido.

El consejo está claro. Mejor controlar los números FAO en congelados y conservas y evitar consumir las conservas de pescado que provengan de estas zonas.

Diccionario de los términos de la cata