jueves, 21 de marzo de 2013

El Vino de hoy: Granxa Familiar 2011. Albariño Rías Baixas


Hace unos días que probé en el Restaurante A Moa una botella de  Granxa Familiar 2011, que es la primera cosecha que se comercializa de este nuevo vino, producido por la Bodega Monte Pío, ubicada en el Concello de Ribadumia, en el corazón del Salnés. Es una bodega muy pequeña, con una producción en el año de unos 7.500 litros de vino, y que bajo la dirección de Pablo Martínez Gago, y con la ayuda de toda su familia, pretende convertir en proyecto personal la tradición familiar en la elaboración de vino. El pertenece a la quinta generación en la transmisión de este saber hacer, por lo que se puede afirmar que hay un gran fondo de conocimiento y experiencia en la elaboración de vino, siguiendo los esquemas tradicionales, para obtener una producción integrada, en la que se utilizan al máximo todos los mecanismos de producción naturales, que aseguran a largo plazo una agricultura sostenible, introduciendo en ella métodos biológicos y químicos de control, combinando los conocimientos mas avanzados con unas instalaciones modernas, y respetando los tiempos de elaboración natural, y siempre bajo el mas estricto respeto hacia el medio ambiente, y el entorno social de la comarca.

La bodega forma parte de la Asociación Granxa Familiar de la que toma el nombre para su vino, asociación que fue creada por la Universidad de Santiago para el desarrollo de la agricultura familiar en Galicia, en busca de introducir en el mercado la producción tradicional de autoconsumo de las explotaciones agrarias familiares, a través de la comercialización de sus excedentes, y respetando las reglas del comercio justo.

Albariño Granxa Familiar es un vino joven monovarietal, elaborado únicamente con uva albariña. Se embotella al principio del verano siguiente a la cosecha, tras los fríos invernales que reducen la acidez del tártaro, y los suaves calores primaverales que completan la fermentación maloláctica que finalmente lo domestica.


Pienso que han logrado lo que pretendían como objetivo principal , que es el obtener un Vino singular de cualidades organolépticas diferenciadas, fruto de la concepción que de la viticultura tiene esta familia. Ahora toca darle salida para hacerle sitio al nuevo vino. Cualidades no le faltan para que así sea. Mi apreciación personal es que han tenido un buen comienzo, y que en su primer añada han logrado un excelente producto. Habrá que seguir sus próximas cosechas y al vino que de ellas obtengan  para poder valorar si hay estabilidad en la calidad de estos, e incluso si con las que vengan son capaces de mejorarlo. El tiempo lo dirá.

FICHA DEL VINO

 Albariño Granxa Familiar 
Vino de Autor 
D.O. Rías Baixas 
• Añada: 2011 
• Variedad: vino joven albariño 100% (vitis vinifera L
• Viñedo propio con una media de 30 años 
• Criado sobre lías en acero inox. 
• Salida al mercado en verano. 
Características 
• Grado alcohólico: 12,5% vol. 
• Acidez total: 5,5 g/l en ácido tartárico 
• Acidez volátil: 0,6 g/l en ácido acético 
• pH: 3,5 
• Sulfuroso libre: 38 mg/l 
• Sulfuroso total: 149 mg/l 


Nota de Cata 

Vista: presenta un tono dorado marcado resultante de la maceración en contacto con las uvas según la forma de hacer tradicional. 
Nariz: está dotado de una notable intensidad aromática frutal en la que predominan las frutas blancas y cítricos, acompañados de notas florales y herbáceas. 
Boca: es afrutado, con ligeros toques dulces y estructura suave. Su acidez viva y los restos de carbónico le aportan juventud y frescura sin resultar agresivo. Las sensaciones sápidas se mantienen largo tiempo en boca. 
Temperatura de consumo: 8/10° C. 

Precio en bodega (preguntar)
El vino se comercializa en cajas de 3, 6 y 12 botellas.

Como comprar
Por teléfono llamando al 981 570 698 o al 618 305 006
Enviando un correo electrónico a casamontepio@granxafamiliar.com



martes, 19 de marzo de 2013

El Restaurante Casa Tataguyo. Avilés (Asturias)

El Restaurante Casa Tataguyo
Hacía mucho tiempo que no volvía a esta casa, y ya tenía ganas de hacerle una nueva visita. Y es que hay razones varias para ello, la primera de las cuales es que Tataguyo es quizas uno de los mejores sitios para apreciar la riqueza y las bondades de la cocina de la Región.
La segunda razón es por la calidad de los productos que en estos fogones son elaborados, bien sean los pescados o mariscos procedentes de las lonjas de Avilés o Cudillero (y si ese día lo hay, les aconsejo que se decanten por el virrey, que es el mas real y sabroso de los pescados del Cantábrico, y que en esta casa preparan de maravilla), bien sea por sus excelentes carnes.
En tercer lugar, por la variedad y cuidada selección de los vinos que componen su extensa carta, y que si bien pueden estar un poco altos de precio, el abanico de posibilidades es tan amplio, que cualquiera de Vds. podrá elegir el vino que se adapte a su gusto y presupuesto.


Por último, la comodidad de sus instalaciones, la profesionalidad en el servicio, la tranquilidad del local y el cariñoso trato que se dispensa en esta casa a todos y cada uno de sus clientes, son también importantes razones para que uno se sienta a gusto.


Me pregunta Juan Rivero (gerente y propietario) que es lo que me apetece comer hoy, a lo que yo le respondo que "quiero comer Asturiano". Y de esta manera me propone un paseo gastronómico por algunos de los platos de la Cocina Típica Asturiana que su mujer, Belén Jardón, prepara como nadie, y así, y en "pequeñas raciones" para probar de todo un poco, va apuntando: primero una longaniza de la casa, después el potaje de bacalao con garbanzos y verduras y tras este, el Pote Asturiano, dejando para el final las cebollas rellenas de bonito del norte. Tienen también callos, que es otra de las especialidades de esta casa, pero yo ya no me atrevo con mas, que ya es bien conocido el dicho de esta tierra que avisa que "llena mas el güeyu que el botiellu".



Elijo un vino de la Tierra de Castilla y León para acompañar la presente pitanza, y este es el tinto de la cosecha 2009 Barcolobo,de la Bodega Finca La Rinconada. Un corpulento y poderoso vino para acompañar los consistentes sabores de los platos elegidos. Valladolid y Asturias además compaginan muy bien. Vamos a ello.

La Longaniza de la casa

Un inicio para no andarse por las ramas. Podría parecer que estoy contando el final de esta comida, pero no, este fue el plato que dio comienzo a la pitanza. No esta mal esto de empezar por algo fuerte, pero es que esta longaniza es algo especial. Es plato tradicional de esta casa que hoy es Tataguyo y anteriormente fue Casa de Comidas Campanal.

El Potaje de Bacalao con garbanzos y verduras

¡Madre mía que pinta mas buena tiene este potaje! Pues así como pinta tiene, así de bueno sabe. Hay que comerlo despacito y disfrutarlo en todos sus matices. Un sorbito al tinto, y otra buena cucharada.

El Pote Asturiano

El Pote Asturiano, cuando está bien resuelto, le hace subir a cualquiera unos cuantos peldaños en la escala del disfrute. Este pote en concreto me llevó directamente al piso superior. La calidad del "compangu", la finura de "les fabes", la tierna verdura y el punto de las patatas hicieron de este plato algo perfecto, casi imposible de mejorar. De matrícula de honor.

La Cebollas rellenas de Bonito del Norte

Si todos los platos anteriores tenían una presencia estupenda, no fue menos en el caso de las cebollas rellenas. Exquisitos tanto el vegetal como su relleno. La presencia de la abundante salsa, hizo que mojando, mojando, al final solo se viera el blanco de la porcelana del plato.

Los buñuelos rellenos de crema bañados en chocolate caliente

Dejo como es habitual en mi, un sitio para el postre, que en este caso son tres buñuelos rellenos de crema y bañados en chocolate fondant caliente. Aquí aparece la única pega de esta pitanza, y es que el buñuelo estaba demasiado frío, facil de solucionar.
Se acompaña el postre de una copa de Noé, un Pedro Ximenez VORS con 30 años de envejecimiento. Un vino del color de la madera de ébano, de gran densidad y con una lágrima que baja muy lentamente por el cristal de la copa. De nariz profunda, destaca su intenso olor a café. En boca recuerda al caramelo de azúcar, aunque su punto de dulzor es el justo. Es un vino cremoso, goloso y con largo final, y desde luego el mejor complemento para un postre que lleva chocolate negro.
Total, que venía a por sabores de Asturias, y voy cargadito de ellos. Los callos quedan para una próxima ocasión. Queda pendiente también un virrey, al que también tengo ganas de incarle el diente.

Casa Tataguyo esta en Plaza de Carbayedo 6. Avilés (Asturias)
Teléfono: 985 564 815
Web:  http://www.tataguyo.com/principal.htm?1

domingo, 17 de marzo de 2013

Los restaurantes del Hotel Meliá Marbella Banús****

Restaurante al aire libre La Hiedra

Pasamos unos días de vacaciones en este establecimiento de cuatro estrellas en este caso, y tenía interes por valorar si la cantidad y calidad de los restaurantes de este tipo de hoteles difería mucho de las de aquellos de mayor categoría. Hace no mucho había escrito sobre esto pero en uno de cinco estrellas GL como es el Palacio de Isora en Tenerife. Visto lo visto, salvando las distancias de tamaño de hotel y número de clientes alojados en el mismo y la cantidad de comidas a preparar, se puede afirmar que la calidad de la oferta es equivalente, si bien no hay tanta oferta disponible, lo que por otra parte es lógico, pues entonces sobraría mucha comida. Digamos que en este caso la oferta es mas que suficiente para cubrir cualquier tipo de necesidad, teniendo en cuenta que la oferta se varía a lo largo de la semana para no ofrecer siempre lo mismo.

LOS RESTAURANTES

El restaurante Río Verde está abierto durante todo el año. En verano se dispone también del restaurante al aire libre La Hiedra, en el cual se ofrece un buffet de tipo mediterráneo. Este estaba cerrado cuando me alojé en el hotel, por lo que no puedo dar información ni imágenes de lo que en el se ofrece.

El mostrador de ensaladas
Como decía anteriormente, sin llegar a la enorme variedad y abundancia de los buffets de otros hoteles de la cadena mas grandes, hay que decir de entrada que la variedad y calidad de lo ofrecido enlos mostradores de este buffet es muy grande. Valgan como ejemplo las imágenes de aporto.

Salmón, embutidos y queso

Mostrador de entrantes fríos
El Gazpacho y los tropezones
Pasta, pizza  y pescados preparados
Zona de show cooking
Zona de show cooking, en el que los cocineros preparan tortillas de distinto tipo y huevos recién hechos durante los desayunos, carnes y pescados en los almuerzos y cenas, todo fresco, de calidad, con gran variedad, con elaboraciones contínuas, y atendido por eficientes cocineros siempre prestos a atender cualquier petición o necesidad de los clientes.

Pescados frescos del día para preparar en show cooking

Carnes frescas para preparar en show cooking
Una hermosa paella bajo la lámpara caliente
Como se puede apreciar en las imágenes hay una gran variedad de posibilidades para prepararse un excelente almuerzo o cena. El buffet no es todos los días igual, sino que las bandejas que se ofrecen van variando de día en día. Las bebidas no están incluidas en el buffet. Hay a disposición una carta de vinos de distintas denominaciones de origen, tanto blancos como rosados o tintos.
Mostrador de quesos
Postres, frutas preparadas, pasteles y yogures

Mostrador de helados
Los postres tampoco se quedan atrás en cuanto a variedad y calidad. Confitería, frutas preparadas, helados y postres lácteos. Un buen remate para una comida al gusto de cada cual. Una excelente oferta la del Hotel Meliá Marbella Banús, capaz de satisfacer a cualquier cliente, incluso a los mas exigentes,
y siempre atendidos por diligentes y atentos camareros al quite de cualquier gesto en requerimiento de sus servicios, y eso que no estamos en temporada alta y que el personal a disposición es el justo, pero sin que ello suponga merma en las atenciones dispensadas por el personal.

En definitiva, no hay nada que objetar en lo que se refiere a la restauración de este establecimiento hotelero, en cuanto a lo que ofrece como en lo que se refiere a la atención y servicio. Quiero además agradece a su personal, tanto de sala como de cocina y a su chef en particular, al personal de recepción y a la dirección del Hotel por las facilidades dadas para la elaboración de este artículo y para la toma de las imágenes.


El Hotel Meliá Marbella Banús esta en:
C/ Mario Vargas Llosa s/n. Marbella (Málaga)
Teléfono: 952 810 500

sábado, 16 de marzo de 2013

Y volver, volver, volver...


Así reza el estribillo de la ranchera que popularizó entre otros Pedro Vargas y su Mariachi de Tecalitlan.
Hay varias razones para que alguien vuelva una y otra vez a cualquier lugar, la familia o los amigos puede ser una de ellas. Cuando se trata de repetir un sitio, puede ser por que te hayan tratado muy bien antes, porque disfrutas cuando en el te encuentras, porque te gusta el lugar, o su estilo de cocina, o incluso por todas las anteriores juntas. Pues esto es lo que me pasa a mi con El Ermitaño y con El Capricho, y por ello unas veces en uno y otras en otro, repartiendo, pues hago parada y fonda para descansar un rato, reponer fuerzas disfrutando de una buena pitanza, y charlar un rato con los amigos que tanto en un sitio como en el otro tengo.
En esta ocasión le toca al Ermitaño, y que Pedro Mario y Oscar me sorprendan de nuevo con alguno de sus maravillosos y suculentos platos. Pasemos y veamos lo que pasa...


Pues el inicio es con una crema de queso de la tierra con aceite de oliva y crujiente, que es una elaboración sencilla pero adecuada para iniciar el paladar para lo que se avecina.


Que es un Tartar de Bacalao que tiene con una presentación estupenda, pero al que de la emoción se me olvidó sacarle una foto que posteriormente me envía  Nino, y que ahora añado. El tartar estaba impresionante. Es un plato para saborearlo despacito. Creo que sin desmerecer lo demás, este plato llevo a la pitanza a su punto mas alto.


 Esta vez le toca el turno al rey de los pescados, al que no se porque razón le llaman Virrey si es rey, aunque en cierta ocasión en Asturias me contaron que en realidad es Bi-rey, es decir: dos veces rey. Esto ya me cuadra mas. El plato en si, al pescado mencionado lo acompaña un risotto de langostinos de Sanlucar al queso de cabra, y su jugo al aroma de barrica. Y es que de nuevo estamos ante otra gran elaboración de estos magníficos cocineros. Calidad de productos, punto de elaboración, vistosa presentación y exquisita mezcla de  sabores. Sobresaliente.


Viene después la carne que es un Lomo de ciervo asado al regaliz de palo con su jugo, reineta asada y semifrío de queso de Valdeón,La carne al punto, como a mi me gusta, tierna y jugosa. Rico, Rico.


El postre que vemos en la imagen, se trata un helado de queso de torta de oveja, puré de reineta asada, pera conferencia en almibar, crema de regaliz, sopita de peras al licor de reineta y polvo de regaliz. Es una combinación compleja de temperaturas, texturas y sabores, que hay de dejar en boca para extraer de la mezcla todos sus matices que son muchos, pero que está muy lograda.

¿Cual de los dos postres estaba mas logrado? Pues los dos. Quizás porque soy un goloso empedernido no elijo, sino que me quedo con ambos.


Nino me trae para acompañar la comida un espléndido tinto de la D.O. Cigales, el Concejo 2010. Vino de densa capa y gran cuerpo, del que me tomo dos copitas para acompañar la comida y el resto de la botella me lo llevo para casa para terminarla allí. Y es que de nuevo me acuerdo del ripio que dice:

Toma mas bien poco vino
y no te sirvas de copas mil,
que luego la Guardia Civil
te multa y te deja fino.

Tras finalizar la comida, y una vez abonada la minuta y habiéndome despedido de los amigos, me pongo de nuevo en marcha hacia Santiago de Compostela, fin de mi camino. Casi tres horas me quedan de viaje, pero despacito y con buena letra, pronto llegamos.

viernes, 15 de marzo de 2013

El Restaurante del Hotel Refugio de Juanar. Sierra Blanca. Ojén (Málaga)


Transitábamos en coche ya de regreso del Mirador de La Cabra, cuando este cartel hizo que nos desviáramos, pues ya era la hora de meterle algún alimento al cuerpo.



Aún nos encontramos justo a la entrada del desvío con un segundo cartel que anunciaba un guiso por 8€. Total que cogimos ese camino y mira tu por donde que fuimos a acertar con el sitio.
El Juanar es un Hotel de montaña en medio de un precioso Parque Natural, que anteriormente era reserva de caza, hoy muy restringida, por tanto anteriormente dedicado a hospedar cazadores. En estos sitios, si hay restaurante, y en este lo hay, su cocina suele ser excelente, lo que después pudimos comprobar.


La sala está decorada con estilo rústico, pero es confortable y acogedora. Mesa bien vestida, si bien el rojo bermellón de su mantel choca un poco a la vista.

Veo, contemplando las botellas del botellero, que tienen cosas interesantes, lo que no es de extrañar, pues donde hay cazadores, suele haber buen vino. Después me cuenta Ana Martín que bajo el comedor, el hotel tiene una buena bodega que nos invita a visitar, lo que inmediatamente hacemos.


El cartel anunciador de la Bodega a la entrada de la misma ya nos deja asombrados pues un pecioso mural de azulejo que nos indica de que en sus estancias se elaboró vino.



Una vez dentro, vemos los botelleros a un lado y al otro de la impresionante mesa hecha por mitad de una única pieza de madera, con la barra en un extremo y las barricas de vino de Málaga en el otro. Pero el tesoro estaba en un recinto cerrado en el que se conservan botellas con una gran antigüedad, entre las que pude distinguir por ejemplo una de Marqués de Ygay de 1.938, la mas antígua que vi, pero había otras con la etiqueta mas deteriorada que parecían aun mas viejas. Vega Sicilias, Riojas emblemáticos, como el Bordón del 70, Viña Tondonia del 64, y algunos otros que quien me diera...


Volvemos para la Sala y ya Ana nos tiene preparado en la mesa el primer plato. Se trata de un "Paté de Campaña (Ciervo) con miel de romero, maíz y zanahoria", un pate de sabor fuerte y de gran permanencia en el paladar. Dada la abundancia de la ración, a mi terminó por agotarme las papilas gustativas, porque además es algo a lo que no las tengo acostumbradas, pero es probablemente el paté mas sabroso que jamás haya probado. La exquisita miel de romero, intenta suavizarlo un poco.



Tras el Paté, yo me decido por unas tiernísimas "chuletillas de cordero acompañadas de pisto y patatas fritas".


Mi mujer en cambio se decanta por el "secreto de cerdo ibérico también con pisto y patatas", también muy tierno y sabroso.


Un "tocinillo de cielo con crujiente de galleta y nata" Cierra la pitanza que fue acompañada por un excelente vino para la ocasión venido de las tierras de Navarra.


Este es un Tinto Evo Guelbenzu de la cosecha de 2002, de la D.O. Ribera de Queiles, un tinto potente de cuerpo medio, pero con buena acidez y unos taninos bien presentes, y aunque el vino se va pronto, de alguna manera ayuda a aliviar el paladar de la potencia del paté de ciervo.


Al final la minuta abonada por esta comida a la carta con vino incluida fue de 80 € para las dos personas que éramos. Los menús anunciados en los carteles también se ofrecen a los precios citados en el restaurante.

Añado una reflexión final sobre el vino extraída de la carta de este establecimiento que me llamó la atención, por lo que la fotografié y ahora la cuelgo. Se lee bien.


Solo le falta añadir que, si no se bebe con tino, también hace posible una buena multa de la Guardia Civil, como reza el ripio que sigue:


Toma mas bien poco vino, 
y no te sirvas de copas mil, 
que luego la Guardia Civil 
te multa y te deja fino.

Picoteo de calidad en la Taberna Loaira. Pontevedra


El pleno casco viejo de Pontevedra, en la Plaza de la Leña, se haya ubicada la Taberna Loaira, perteneciente a la mismos socios que también regenta otro de los establecimientos de dicha céntrica Plaza, como es O Eirado da Leña, de Iñaki Bretal y Roberto Filgueira, perteneciente al Grupo Nove. Ya por lo pronto nos vamos situando, y pensando que estamos ante cocineros de altura, por lo que vamos a elevar el listón de las expectativas, y es que aunque el local es mucho mas modesto, no por ello lo tienen que ser sus elaboraciones, que vamos hoy a probar.
En esta casa tienen buena bodega, y además tienen un buen conocedor de vinos, que es Coya, por lo que seguro que nos recomendará algún vino interesante que piense que es merecedor de nuestra atención.


La carta ya se ve desde la calle, por si alguien aún duda de si entrar o no entrar en la casa. Es muy variada y tiene aportaciones muy interesantes, incluso alguna poco frecuente en establecimientos de este tipo, como es el caso de la lamprea ahumada.




Comenzamos disfrutando de unas espléndidas "Anchoas con crema de Queixo de Arzúa e olivas negras", el potente sabor de la anchoa y la suave cremosidad de la crema de queso. Una ensalada fresquita y bien aliñada para acompañar.  Buen comienzo.


La "Tempura de langostinos y verduras ecológicas", una fritura muy bien resuelta.


Unos exquisitos "Buñuelos de Bacalao", de nuevo una muy buena fritura que nos llega bien caliente (como debe de ser) y seca. Perfecta.


La sorpresa de la pitanza, "Lamprea afumada por nos...", un plato que no es facil de lograr. El que les escribe es el unico que se atrevió con el, pues ya se sabe lo que le pasa a una gran mayoría con la lamprea, que no les pasa por la garganta. Pero el bocado es una exquisitez. Una textura única y un sabor aún mas singular si cabe.


Un primer picoteo de carne a base de "Cordeiro Galego", un asado acompañado de verduras y unas patatas que estaban un poco secas y que yo cambiaría por otras que estuvieran por ejemplo guisadas, para que sean mas jugosas.


El segundo picoteo de carne consistió en un "Secreto de papada de ibérico" muy tierno y jugoso pero con mas de lo mismo en lo que a las patatas se refiere.


Tres postres para meter la cucharilla entre todos, a saber: "Crema de arroz con leite toffe", Chocolates" y "Cremoso de tetilla con compota". Cada
uno de ellos tuvo sus fans en esta pitanza.

Dos vinos nos recomendó Coya que probáramos, empezamos por el Tinto Finca Meixemán de la D.O. Ribera Sacra, es un Mencía elaborado junto a otras autóctonas hermano de el famoso El Pecado al que Robert Parker le dio 98 puntos, y que permanece doce meses en barricas usadas de roble Francés. Este vino procede de la parcela que le da nombre al vino, mientras que El Pecado procede de la finca Capeliños, ambas en la misma zona. Como curiosidad añadir que la Bodega Guimaro utiliza barricas usadas si bien las compra nuevas, pero ellos las envejecen antes de depositar sus excelentes vinos en ellas, ya que prefieren conservar el sabor a fruta fresca que identifica a los vinos de la Ribera Sacra, que no que la madera aporte en exceso al vino sus aromas y sabores que el vino no necesita.

El segundo vino que nos recomienda Coya es otro en el que intervino Raúl Pérez, como en el caso del anterior, pero procedente de otra Bodega y de otra D.O., cual es Monterrey. Se trata del Tinto Gorvia 2008 de A Quinta da Muradella. Un vino diferente, afrutado, fresco y quizás menos corpulento que el anterior, pero es un vino sabroso, con excelente acidez.

Loaira, como queda expuesto, es un sitio excelente para un picoteo de altura gastronómica. Los precios de las tapas y raciones se ven en la fotografía de la pizarra expuesta anteriormente, están ajustados a la calidad que se ofrece. En cuanto a la carta de vinos, pues está ajustada a la categoría de cada uno de ellos, y como tiene una buena colección de los mismos, pues se puede encontrar de todo, tanto en calidad, como por supuesto en precio.

La Taberna Loaira está en la Plaza de la Leña. Pontevedra


Diccionario de los términos de la cata