lunes, 18 de noviembre de 2013

¡Prohibido prohibir!




Como en el Consejo de Ministros no tienen otra cosa que hacer, este Viernes tratará en el orden del día una resolución del Ministerio de Agricultura por la que se se prohibirá el uso del aceite en aceitera por parte de los hosteleros. Pronto se prohibirá el vinagre en vinajera. Mas adelante no se permitida servir el chimichurri en chimichurrera, ni las gotas para el café con cuentagotas. Todo vendrá en bolsitas como las de los azucarillos. 

- ¿Cuantas bolsitas le doy para la ensalada? Nos preguntará el camarero.
- 8 de aceite y seis de vinagre, mas tres sobrecitos de sal y dos de pimienta.
- ¿Y no le parecen muchas?
- Pues no. A mi me gusta la ensalada muy adobada.

- Pues le voy a tener que cobrar 5 € mas por el extra de adobo.



Y cuando transcribamos nuestras recetas en el blog, ya no podremos poner en la lista de ingredientes 6 cucharaditas de aceite, sino que habrá que poner 6 sobrecitos de aceite de oliva virgen extra.
Todos estos cambios a partir del viernes que viene, si es que se aprueba esta estúpida resolución. 
Al Ministro Arias Cañete pues, van dedicados estos versos.



El Ministro Arias Cañete

en menudo embolado nos mete.

Nos prohibe la aceitera

para adobar la ensalada.

Una multa nos espera

si incumplimos su mandada.

Habrá en su lugar sobrecitos

de diversos coloritos

que serán una monada.


Un sobre por comensal

de vinagre, aceite y sal

será mas que suficiente,

pues si la ingesta es ingente,

nos podría sentar mal.

Que vinagre, aceite y sal

tomados adecuadamente,

son Adobo Universal

en todo tipo de gente.



Ministro Arias Cañete:

¡Déjanos en Paz y vete!

2 comentarios:

  1. Queridísimo Luis:
    Efectivamente las prohibiciones, por regla general, son como las rondas; a saber, no son buenas....... Y estando de acuerdo en que en muchos sitios aparecerán unas bolsas, la más de las veces pringosas y requetesobadas, tiradas en un platito y tendremos que bucear para ver que es lo que ahí hay, también me permito recordarte esas vinajeras en las que no se distingue el aceite del vinagre a no ser que le des un meneo y deduzcas al comparar densidades.
    Si desayunas por fuera y pides pan con aceite antes encomiéndate a un santo para ver que te traen. Pues te cuento:
    1.- Pan tostado que ha interiorizado un líquido amarillo que ni sabe ni huele.
    2.- Pan tostado acompañado de las pringue-vinajeras a las que hay que dar un tiento para saber quién es quién.
    3.- Pan tostado con el sobrecito de marras.
    4.- Pan tostado con un chorrito de aceite de oliva.
    5.- Pan tostado con una vinajera con aceite de oliva y limpia
    6.- Pan tostado con una vinajera en la que aparecen dos botella irrellenables, una con aceite de oliva (que suele ser virgen extra) y otra con un buen vinagre, generalmente de Jerez o, rara vez, de Modena.
    Esta media docena de casos se resumen en que si te ves en el primer supuesto, vete y no toques nada. En el segundo y tercero, cómete el pan sólo. En el cuarto y quinto puedes desayunar y en el sexto disfruta y repite.

    Por eso, en mi caso, la prohibición no me parece desacertada aunque si que es cierto que siempre pagamos todos por culpa de algunos espabilados que, ya lo veremos, encima serán los que con tal motivo suban los precios. Y sí, como bien dices, aparecen en el restaurante con las bolsitas nos vamos a otro y asunto zanjado.
    Un abrazote.

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    Respuestas
    1. Mi querida Inma:
      Nos proporcionas un buen número de razones por las que el hacer desaparecer las vinajeras puede ser una buena decisión, y son todas ellas ciertas. Yo en este caso, prefiero regularme a que me autoregulen. Ni nivel de exigencia a estas alturas de mi vida, es muy alto, en parte porque me gustan las cosas buenas, y en parte porque tanto que sean buenas, como que sean malas, ambas me salen muy caras. Yo lo que hago cuando me sirven aceite que no es aceite, o vinagre que parece agua, es rechazarlos y cambiar de plaza, ponerlos en evidencia en La Buena Pitanza, que para eso la tengo, e intentar que el hecho de ofrecer bazofia a los clientes les salga caro.
      Afortunadamente, hoy en día, cada vez son mas los establecimientos que ofrecen calidad en todo lo que va a la mesa, incluidos aceite y vinagre, y de todos modos, que se tenga que utilizar el BOE para reglamentar con que se adoban las ensaladas, pues me parece una exageración, y me da la impresión que el Ministro Arias Cañete no tiene otra cosa en la que pensar. Mas le valdría regular las exportaciones del aceite de oliva español a Italia para que estos lo envasen y lo comercialicen como si fuera italiano. Ese viene en botellas etiquetadas y procede de los olivares de Jaén.

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