jueves, 7 de noviembre de 2013

De La Viña de Xavi a Singulario



Es uno de los mejores locales de Santiago para ubicar en el un negocio de hostelería. Se encuentra en la mejor zona del Ensanche Compostelano, y poco a poco a ido mudando su piel a base de pequeñas reformas hasta dejarlo como es hoy. Mantiene algunos aspectos del anterior negocio, como la vinoteca y bodega, y el bar con su barra en la planta baja, habiendo suprimido las escaleras de la entrada, lo que le permite disponer de una zona de mesas corridas para fumadores al abrigo de la lluvia, que estos clientes agradecen.


La planta baja tiene ahora una distribución distinta repartida en tres ambientes separados, y en ella están los estantes de la vinoteca en la que se puede encontrar un buen surtido de vinos de distintas D.O. gallegas, nacionales y alguno internacional, todos ellos en un rango de precio contenido. Intenta el responsable de la bodega en tener una variedad suficiente de caldos que representen a zonas vitivinícolas y sus respectivas variedades de uva autóctona, sin que ello haga que se dispare el precio de los vinos. No es este el sitio para disfrutar de un Finca Dofí, un Termanthia o un Artadi de alto bordo y alto coste, pero si que hay donde elegir un buen vino para disfrutar. También así se evitan el tener un gran inmovilizado en vinos caros que después nadie pide.


En cuanto a la oferta gastronómica, tiene una variedad suficiente, con alguna aportación nueva sobre la etapa anterior, y alguna recuperación de la carta de Descorche, como es el caso de los chicharrones con queso de Arzúa.
El servicio sigue siendo rápido y muy atento, y los platos llegan calientes a la mesa y están elaborados con calidad.

En la presente ocasión, 6 personas compartimos un picoteo repartido en una ración para cada dos personas. Y estas fueron las que pedimos y disfrutamos:

Empanadillas de pulpo y wakame


Unas verduras a la plancha

Los Chicharrones con queso de Arzúa

Solomillo de cerdo a la plancha y patatas cocidas

Chocolate en tres texturas

Helado de Maracuyá
Como comentaba anteriormente, la carta de vinos es amplia, lo que permite encontrar un buen vino a un buen precio y al gusto. No son los que en ella habitan vinos habituales en las cartas de los restaurantes. Muchos puede que le resulten desconocidos; en este caso es útil el dejarse aconsejar para acertar en la elección según el gusto los comensales de la mesa.
Nosotros elegimos un Habla del Silencio de la cosecha de 2011. Este es un vino de gran cuerpo proveniente de las ácidas y pizarrosas tierras de Trujillo, una zona con una gran diferencia de temperaturas entre el día y la noche.


Habla del Silencio es el pequeñín de los vinos de esta bodega, pero en el se muestran muchas de las virtudes de sus hermanos mayores. Es un coupage de Sirah, Cabernet Sauvignón y Tempranillo que ha sido envejecido durante 6 meses en barricas de roble francés. Su precio en tienda suele estar entre los 10 y los 12€.
De capa muy densa y fuerte color púrpura, se muestra muy aromático de entrada en nariz. Hay aromas de frutos rojos, moras y grosellas, matices de aroma tostados y de pastelería.
En boca tiene una entrada suave, amplia y muy fresca. Es un vino largo y potente, que merece la pena pasar despacio por la boca antes de ingerirlo. Es un excelente vino para el precio que tiene.

En resumen, nuestra cena salió a un precio de 25 € por persona, que no es el mas barato en comparación con los equivalentes de la zona, pero no está mal para la calidad ofrecida. Creo que han mejorado en todo desde la vez anterior en que visitamos este local.

Singulario está en: C/ Fernando III El Santo 4. Santiago de Compostela
Tel: 981 940 071
E-Mail: uno@singulario.com
Web: Facebook Singulario

Diccionario de los términos de la cata