sábado, 26 de octubre de 2013

Cena en uno de los templos de la Cocina Gallega. D´Berto, de O Grove (Pontevedra)

Fachada del Restaurante D´Berto

Hay algunos Restaurantes en Galicia que se elevan por encima de los demás. Algunos por su singular e innovador estilo de cocina, otros por la calidad de su cocina tradicional, algunos por la excelencia de los productos con los que trabajan. D´Berto esa entre estos últimos.

El comedor de la entrada

Se encuentra situado en O Grove, muy cerca del acceso al Puente por el que accedemos a la Isla de La Toja. Es un local decorado con sencillez y cómodo. Dispone de una bodega muy bien surtida, con vinos procedentes de casi todas las DO Nacionales, algunos internacionales y en cuanto a los vinos gallegos, de entre los mejores, están casi todos. Desde su página web, se puede acceder a su tienda On-Line desde la que se pueden adquirir los mejores mariscos, que Berto se encargará de hacérselos llegar en perfecto estado a casa.


Y vallamos a la carta, que es donde se encuentra el porqué de la excelencia de esta casa. Unicamente muestro la parte en la que figuran algunos de los mariscos del día. El precio va según lonja y según calidades, pues este es seleccionado previamente.
Por darse una idea de que va esto, el percebe señalado como grande, puede llegar a alcanzar los        100 grs. la unidad. O dicho de otro modo, en un kilo de percebes, entran 10; casi se puede decir que son para comer con cuchillo y tenedor. Las cigalas que Berto llama súper cocudas, son piezas de mas de un cuarto de kilo, y que en algún caso pueden alcanzar el medio kilo.
Bogavantes, langostas y centollas pueden alcanzar grandes tamaños, y son aptas para abastecer una mesa de 8 comiendo el bicho. Esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de pedir, pues estamos como digo en un sitio diferente.

El acuario

Otro tanto pasa con los pescados. Berto dispone de piezas de gran tamaño, rodaballos, sanmartiños,  virreyes, etc. que parecen meros, como los dos bichos que nadan en el acuario de su escaparate, y que aún no se como se dan la vuelta, pues tal parece que tengan que maniobrar para hacerlo. Se lo aseguro, es impresionante.
Pues todas estas maravillas, es Marisol Dominguez quien se encarga de darles el tratamiento adecuado para que vayan a la mesa donde les espera el cliente. Su preparación será sencilla. La cocción, la plancha o la brasa y poco mas, pues nada mas le hace falta que algo de guarnición para acompañar a estos exquisitos manjares. Y dicho esto, vamos a la pitanza en cuestión.

El aperitivo de la casa
Mojar el excelente pan de la casa en este mejunje sabroso y echarle unas escamas de la sal con especias de Hale Moon, una sal procedente de Inglaterra, que para mi fue todo un descubrimiento. Exquisito.

Cecina de Buey, procedente el El Capricho (Jimenez de Jamuz)
Comenzamos la pitanza con una empanada del pulpo, de la que no dispongo de imagen, mas una ración de cecina de buey procedente de El Capricho, un asador especializado en carnes de buey de tiro,  el mejor asador de carne del mundo. Esta cecina es algo excepcional, como se puede ver en la imagen, presenta un entreverado como el del jamón ibérico de bellota, y su sabor es aun mas poderoso que este.

Almejas al natural

Y ya a partir de aquí nos adentramos en la degustación de lo que el mar nos proporciona a través de Berto. La imagen no nos da una idea real del tamaño de las piezas de almeja, pues hubo que alejar la cámara para fotografiar casi toda la fuente. Almejas del tamaño de castañuelas, bien llenas, puestas sobre hielo picado, y muy sabrosas. Media docena por barba, que supieron a poco.

Los chipirones

El primer plato que llega caliente a la mesa, y que compartimos entre los cuatro comensales, son unos chipirones acompañados de patata cocida.

El San Martiño

Llegan los pescados a la mesa. En la imagen superior un buen trozo de San Martiño acompañado de patata cocida y grecos. El pescado viene en su punto justo de plancha. Su sabrosa carne tiene una textura densa, pero jugosa. Excelente la compañía de los grelos.

La Palometa o Virrey

El otro pescado es la mitad por la cola de una palometa o virrey, con la misma compañía que en el caso anterior. Dos pescados de roca diferentes pero muy sabrosos en ambos casos.

Mousse de queso de tetilla

Llega el momento dulce de la presente cena. Lo que se ve en la imagen superior es una mousse de crema de queso de tetilla con caramelo. Cremosidad absoluta y el punto justo de dulzor que no hace el postre empalagoso.

Macedonia de frutas

La macedonia de frutas. Muy picada en trocitos muy pequeños, y sobre la fruta, el hielo picado, lo que hacía el postre muy fresco.

Las cañitas rellenas

Una cañita rellena de crema pastelera para cada uno, con azúcar glass y canela molida espolvoreada por encima. Estos postres fueron acompañados por unas copas de Vino Dulce Tokaji Aszú de 4 putonyos, un vino húngaro con un toque agridulce que le viene muy bien a los postres.
La comida a su vez fue acompañada de Un Albariño Rías Baixas Pazo de Señorans 2012, un vino a la altura de esta señorial pitanza.


Como se puede ver, esta comida ha salido a un coste de 78 € por persona. Es un precio que esta por encima de los restaurantes considerados como "mas normales". Sube el coste el precio de los pescados, pero son piezas que no es habitual encontrarlas en la mayoría de los restaurantes, y las raciones en el caso de D´Berto son mas que generosas, adecuadas al tamaño del bicho. La comida puede elevar aun mas su factura si se entra en el marisco seleccionado. Pero aunque este no es un sitio para frecuentar, a no ser que se disponga de una abultada cartera, si merece la pena venir de vez en cuando, pues a pesar de su precio, merece la pena.

Diccionario de los términos de la cata