martes, 2 de abril de 2013

Restaurante Solar do Arco. Guimaraes (Portugal)


Dice la leyenda escrita en la metopa que orgullosa cuelga en el interior del local que Amigos... son aquellos que se quedan cuando el tiempo pasa!. 


Es Solar do Arco un pequeño y céntrico restaurante abigarrado de mesas muy pequeñas y muy cercanas las unas a las otras (salvo las que son redondas), y que obliga a comer con ciertas apreturas, prucurando no molestar al vecino de la mesa de atrás, teniendo cuidado en no tropezar con las cosas de la mesa para no derramar una copa de vino que le ponga a uno perdido el traje, y con poca intimidad al escuchar lo que se cuenta en las mesas vecinas. Todo esto se solucionaría eliminando un par de mesas para dejar mas espacio a las demás, ganando comodidad para ofrecer al cliente.
Luce a la entrada un buen número de reconocimientos con el logotipo de la Guía Michelín a lo largo de varios años, siendo el último en 2012. Ofrece el restaurante una carta hecha a base de platos de cocina tradicional portuguesa entre los que destacan los arroces y como no el bacalao preparado de distintas formas.
Nos decidimos por un par de entrantes y un plato mas el postre para conformar nuestro menú.



Los entrantes elegidos fueron Chourizo cocido y dos fuentecillas de Bolachas de Bacahlau, muy sabroso el embutido y ricas las bolachas que compartimos entre los cuatro comensales.


Muy buenos aromas emanaban de la fuente  que contenía el Arroz ao Tamboril, un arroz caldoso tipico de estas tierras con verduras y bacalao que estaba muy logrado en sabor y punto de cocción.


Otros nos decidimos por el Bacalhau a Broa, por la recomendación de quien nos tomó la comanda. Una buena pieza de bacalao en su justo punto de sal, y que al despiece presentaba una lasca jugosa y brillante, cubierto por la miga del pan de maíz y rodeado de patatitas guisadas y con un punto de sabor dulce junto con la cebolla y la verdura. Un plato muy bien resuelto.


La tarta que aparece en la foto superior es para ellos un Tocinillo de cielo, si bien se aleja por ingredientes y textura de la receta tradicional an emplear almendra molida en su confección. El resultado es algo distinto, pero exquisito. Tiene la textura de la yema de huevo mezclada con azúcar y almendra molida, y su sabor no tan empalagoso como el tocinillo, pero jugoso y goloso a la vez.
La comida se acompañó de dos botellas de Tinto Cartuxa 2008, un excelente vino de precio medio. Sin el vino, el coste de la pitanza fue de 20 € por persona.

El Restaurante Solar do Arco está en:
Rúa de Sta. María 48-50. Guimaraes. Portugal
Tel: +351 253 513 072
Web: http://www.solardoarco.com/es/osolar.php
E-mail: reservas@solardoarco.com

Diccionario de los términos de la cata