martes, 19 de marzo de 2013

El Restaurante Casa Tataguyo. Avilés (Asturias)

El Restaurante Casa Tataguyo
Hacía mucho tiempo que no volvía a esta casa, y ya tenía ganas de hacerle una nueva visita. Y es que hay razones varias para ello, la primera de las cuales es que Tataguyo es quizas uno de los mejores sitios para apreciar la riqueza y las bondades de la cocina de la Región.
La segunda razón es por la calidad de los productos que en estos fogones son elaborados, bien sean los pescados o mariscos procedentes de las lonjas de Avilés o Cudillero (y si ese día lo hay, les aconsejo que se decanten por el virrey, que es el mas real y sabroso de los pescados del Cantábrico, y que en esta casa preparan de maravilla), bien sea por sus excelentes carnes.
En tercer lugar, por la variedad y cuidada selección de los vinos que componen su extensa carta, y que si bien pueden estar un poco altos de precio, el abanico de posibilidades es tan amplio, que cualquiera de Vds. podrá elegir el vino que se adapte a su gusto y presupuesto.


Por último, la comodidad de sus instalaciones, la profesionalidad en el servicio, la tranquilidad del local y el cariñoso trato que se dispensa en esta casa a todos y cada uno de sus clientes, son también importantes razones para que uno se sienta a gusto.


Me pregunta Juan Rivero (gerente y propietario) que es lo que me apetece comer hoy, a lo que yo le respondo que "quiero comer Asturiano". Y de esta manera me propone un paseo gastronómico por algunos de los platos de la Cocina Típica Asturiana que su mujer, Belén Jardón, prepara como nadie, y así, y en "pequeñas raciones" para probar de todo un poco, va apuntando: primero una longaniza de la casa, después el potaje de bacalao con garbanzos y verduras y tras este, el Pote Asturiano, dejando para el final las cebollas rellenas de bonito del norte. Tienen también callos, que es otra de las especialidades de esta casa, pero yo ya no me atrevo con mas, que ya es bien conocido el dicho de esta tierra que avisa que "llena mas el güeyu que el botiellu".



Elijo un vino de la Tierra de Castilla y León para acompañar la presente pitanza, y este es el tinto de la cosecha 2009 Barcolobo,de la Bodega Finca La Rinconada. Un corpulento y poderoso vino para acompañar los consistentes sabores de los platos elegidos. Valladolid y Asturias además compaginan muy bien. Vamos a ello.

La Longaniza de la casa

Un inicio para no andarse por las ramas. Podría parecer que estoy contando el final de esta comida, pero no, este fue el plato que dio comienzo a la pitanza. No esta mal esto de empezar por algo fuerte, pero es que esta longaniza es algo especial. Es plato tradicional de esta casa que hoy es Tataguyo y anteriormente fue Casa de Comidas Campanal.

El Potaje de Bacalao con garbanzos y verduras

¡Madre mía que pinta mas buena tiene este potaje! Pues así como pinta tiene, así de bueno sabe. Hay que comerlo despacito y disfrutarlo en todos sus matices. Un sorbito al tinto, y otra buena cucharada.

El Pote Asturiano

El Pote Asturiano, cuando está bien resuelto, le hace subir a cualquiera unos cuantos peldaños en la escala del disfrute. Este pote en concreto me llevó directamente al piso superior. La calidad del "compangu", la finura de "les fabes", la tierna verdura y el punto de las patatas hicieron de este plato algo perfecto, casi imposible de mejorar. De matrícula de honor.

La Cebollas rellenas de Bonito del Norte

Si todos los platos anteriores tenían una presencia estupenda, no fue menos en el caso de las cebollas rellenas. Exquisitos tanto el vegetal como su relleno. La presencia de la abundante salsa, hizo que mojando, mojando, al final solo se viera el blanco de la porcelana del plato.

Los buñuelos rellenos de crema bañados en chocolate caliente

Dejo como es habitual en mi, un sitio para el postre, que en este caso son tres buñuelos rellenos de crema y bañados en chocolate fondant caliente. Aquí aparece la única pega de esta pitanza, y es que el buñuelo estaba demasiado frío, facil de solucionar.
Se acompaña el postre de una copa de Noé, un Pedro Ximenez VORS con 30 años de envejecimiento. Un vino del color de la madera de ébano, de gran densidad y con una lágrima que baja muy lentamente por el cristal de la copa. De nariz profunda, destaca su intenso olor a café. En boca recuerda al caramelo de azúcar, aunque su punto de dulzor es el justo. Es un vino cremoso, goloso y con largo final, y desde luego el mejor complemento para un postre que lleva chocolate negro.
Total, que venía a por sabores de Asturias, y voy cargadito de ellos. Los callos quedan para una próxima ocasión. Queda pendiente también un virrey, al que también tengo ganas de incarle el diente.

Casa Tataguyo esta en Plaza de Carbayedo 6. Avilés (Asturias)
Teléfono: 985 564 815
Web:  http://www.tataguyo.com/principal.htm?1

Diccionario de los términos de la cata