lunes, 5 de noviembre de 2012

Un picoteo en A Nave de Vidán. Santiago de Compostela

La zona de Bar y Tapería
Nace A Nave de Vidán tras un profundo proceso de transformación de lo que antaño fue un almacén industrial, en un establecimiento de hostelería de considerables proporciones.
Su espacio está dividido en dos zonas separadas por estantes de madera. Al acceder al recinto, nos topamos con el Bar-Tapería, con su barra a la derecha y dos filas de mesas, una central de mesas altas, y otra adosada alas estanterías con mesas bajas. Esta es la zona destinada a picoteo y en la que nos ubicamos nosotros en esta ocasión.

La zona de comedor
Tras la mampara y estanterías, se encuentra la zona dedicada a comedor propiamente dicha. Es Amplia, luminosa y con asientos de madera desnuda, es decir, un poco duros e incómodos si se va a permanecer sentado mucho tiempo.
Las dimensiones del establecimiento, sus paredes desnudas y sus altos techos, facilitan la reverberación de tal manera que, cuando el local está lleno de gente, se vuelve extremadamente ruidoso, algo de lo que la gerencia ya es consciente, y a cuyo problema ya le están buscando posibles soluciones.

Como decía, entramos en esta ocasión para conocer y picotear algo en A Nave, dejando para una próxima ocasión el restaurante y su carta.



Comenzamos con un revuelto de ovos y cogumelos compartido entre los dos acompañado de sendas copas de vino tinto de la Ribera de Duero, Páramo de Corcos Roble.


Unos pimientos de Padrón de los que unos no picaban y los otros tampoco,y de los que dimos cuenta dos raciones, pues cuando nos trajeron la empanada de pulpo, ya habíamos acabado la primera fuente de pimientos.


Y tras la empanada, que estaba recién hecha y de excelente, factura tanto su masa, como la zaragallada de pulpo que conformaba su relleno, le llega el turno al dulce. 
Una sopa de chocolate blanco con helado de mango, frutos rojos y frutos secos de estupenda presentación y mejor sabor. Una rica combinación de texturas y sabores.


Quizás con los peros del ruido del local, así como que algunos platos se hicieron de esperar algo mas de lo debido, todo lo demás estuvo correcto.


La relación calidad precio del establecimiento es buena, o mejor muy buena, pues por 30 €, salimos del local mas cenados que picoteados. Volveremos para disfrutar de su carta.

A Nave de Vidán está en: Av. Mestro Victoria Míguez S/N. Santiago de Compostela
Teléfono: 981 522 110
Web: http://www.anavedevidan.com/
E-Mail:  info@anavedevidan.com
Facebook:  facebook.com/anavedevidan

Diccionario de los términos de la cata