viernes, 23 de noviembre de 2012

Eirado da Leña (Pontevedra). El Menú Degustación

Comedor do Eirado da Leña
Hacia tiempo que venía intentando cenar en esta casa, lo que no se me lograba unas veces por pitos y otras por flautas, para de una vez cerrar mi peregrinar por los restaurantes del Grupo Nove, siendo o Eirado el único que me faltaba, y gracias a una invitación de mis consuegros, pues pude cerrar este viaje gastronómico por lo mejor de la nueva cocina gallega, encarnada por esta generación de excelentes cocineros, entre los que se encuentran Iñaki Bretal y Roberto Filgueira, que conforman el yin y el yan de esta casa.


Y así, mientras picoteamos unos frutos secos, pues discutimos entre pipas, anacardos y pistachos si cenamos a la carta o pedimos el Menú Degustación, decantándonos por lo segundo por unanimidad.
Ojeando la amplia carta de vinos, en la que se puede encontrar alguna rareza que otra, y desilusionarme una vez mas al ver en la Carta el tinto El Pecado, y comprobar que ya no quedaba ni una botella, pues nos decidimos por un tinto Villa de Corullón 2007 de la D.O. Bierzo, y elaborado a partir de uvas Mencía por los descendientes de J. Palacios.


De color rojo con ribete amoratado y de gran capa, presenta intensos aromas de frutos negros -arándanos- y florales, y con una presencia infrecuente de un punto de acetona. Es un vino en el que el alcohol se hace muy presente. Es complejo, muy mineral y que se va asomando poco a poco en el paladar a través de múltiples matices y que tardan en irse. Enseguida hizo que nos olvidáramos de que ya no había El Pecado.


La segunda botella de vino viene de la Ribera del Duero. Un vino de Justo Casado: Su Especial Dominio del Cuco 2003, pues es difícil superar el anterior, pero este se pone a la altura.

Pero vamos al Menú, que es donde está lo interesante. Como decía, abrimos boca picoteando  unos frutos secos a base de unas pipas de girasol y calabaza salteadas, unos pistachos con yoghurt ácido y unos anacardos con curry, que aparecen un poco mas arriba en la imagen correspondiente.

Negroni
Nos presentan después un vasito con "Negroni", una mezcla de texturas de gelatinas, crujiente y espumas con distintos sabores; un delicado y aromático bocado.
En la mesa hay pan blanco de trigo y pan de millo para mojar en aceites de oliva picual, arbequina y coupage, y sales diversas.


Turno ahora para el "Foie" a la plancha, crema de toffe, mango y módena. Un toque de plancha por un lado para que tueste ligeramente el Foié formando una ligera costra y al plato. La untuosidad del ingrediente principal, acido del mango y dulce del la crema de toffe. De nuevo aparece el Yin y el Yan.


Continuamos con un Revuelto de Cantarellus Civarius, Boletus Edulis y Aceite de trufa. En esta época del año, las setas están en su apogeo, por lo que es momento para aprovechar a disfrutarlas en su plenitud de sabor.


Un pisto de setas y verduritas que acompañan a una yema de huevo sobre un caldo de... no me acuerdo que era, y si me acuerdo de los granitos de Trompetas de la muerte que se ven espolvoreados por encima.


Como plato de pescado, nos presentan una gruesa pieza de Bacalao con hojas de patchoy y sus pencas, con apio-nabo. Muy bien tratado el pescado con una textura muy lograda y apariencia brillante y muy jugosa, todo ello debido al adecuado punto de cocción. Muy sabrosa la verdura con una textura muy fibrosa que hay que molturar, lo que permite el disfrutar largamente de su sabor que va soltando progresivamente.


El plato fuerte del menú es una Picanha de buey Wagyu, grelos salteados, berza hindú a la plancha y crema de zanahoria. Empezamos liberando a la carne de la berza, una crujiente de verdura muy sabrosa para poner en linea al resto de ingredientes. La carne se presenta con un color estupendo, muy tierna y con la punta de grasa., de la que extraemos un trocito para comerla con la carne, pues tiene una textura y sabor muy agradable. La carne, untada con un poco de la crema de zanahoria nos proporciona un buen número de sensaciones gustativas entremezcladas con el punto amargo de los grelos. Para disfrutar cerrando los ojos.


Llega el turno de los postres. Tres van a venir uno tras otro. El primero ya pica alto, pues comenzamos por una crema de maracuyá, helado de coco y espuma de frambuesa. Fresco, tropical y rico rico.


Segundo asalto al dulce: El cremoso de tetilla al romero con manzana, ciruela y anís estrellado. ¡Que bien! Como me estoy poniendo...


Tercer asalto: Chocolate, calabaza, vainilla, setas y hongos. Haciendo sitio, pero poco a poco se da buena cuenta de este también.
¿Que cual de los tres? Pues los tres, en el mismo orden o en orden distinto, que tanto monta, monta tanto.


Yo ya había entregado la cuchara, pero como punto final menos mal que nos queda un huequecito para los Petit Fours, gentileza de la casa. El que se ve en la imagen, mas una gelatina de Gin Tonic muy ligera y fresca, para ayudar a la digestión de toda esta pitanza. 
Un excelente menú, con platos de exquisita factura y de gran vistosidad, con un servicio perfecto, y todo ello por el precio de 40 € por persona, bebida aparte. Una muy buena relación calidad/precio.

El Restaurante Eirado da Leña esta en: Plaza de La Leña 3. Pontevedra.
Teléfono: 986 86 02 25


Diccionario de los términos de la cata