sábado, 26 de mayo de 2012

Comer en Londres. Dia 1. Cena en The East Way Brasserie

Venimos mi mujer y yo a pasar unos pocos días en la maravillosa Londres aprovechando una de esas ofertan que entran por internet. Nos alojamos durante estos días en el Hyatt Andaz Liverpool Street, un hotel de Lujo recien renovado y actualizado ubicado en el cogollo de la City Londinense, pegado a la estación de Liverpool Street, una zona por tanto muy bien comunidada para poder desplazarse a cualquier lugar con facilidad. Del hotel ya hablaremos en mi otra página web Los Buenos hoteles.com.
Llegamos al hotel a eso de las seis de la tarde desde Heatrow procedentes de A Coruña, y nada mas hacer el cheking y subir a la habitación a dejar las maletas, salimos a patear la ciudad aprovechando las últimas horas de la tarde, para a eso de las 21:30 cenar en uno de los restaurantes del Hotel.
Elegimos para este primer día la East Way Brasserie, que es el que aparecía como mas sencillo y desenfadado de las varias posibilidades que el Andaz ofrecía.
Ambiente muy concurrido, y mucho personal atendiendo a clientes. Mesas totalmente desnudas de metal, como las de las terrazas de los bares en España. Asiento poco cómodo. Buena valilla y servilleta de lino, que en este sitio parecía un lujo.


Vimos que los platos que pasaban por delante nuestra contenían raciones muy abundantes, por lo que decidimos pedir un único plato para cada uno, y así yo pedí lo que traducido sería unas tostas de jamos y queso con chips, y mi mujer una ensalada de lechuga con pavo asado, queso, jamon, dados de pan frito bañado todo ello con Salsa Cesar.

En principio lo que parecía que iba a ser una cena ligera, pues cundió mas de lo que era de esperar por lo copioso de la ingesta. Tanto las tostas, de las que me llamó la atención la calidad del pan empleado para su confección, que un aire tenía con el que cuecen en A Pontenova (Lugo), como la ensalada que estaba perfecta, ramatado todo ello por un par de bolas de Ice Cream hecho en la casa, una de chocolate, la otra de frambuesa, y de las que dimos cuenta rápidamente, pues el calor de la tarde ayudaba a ello.


Con agua mineral como bebida, pues cervezas ya llebabamos alguna previamente, cargamos la factura a la habitación del Hotel, que en total ascendía a la cantidad de 38 libras esterlinas, que al cambio suponen 47 €. Es un precio que duplica al de una cena de contenido similar en Galicia. A pesar de todo, y dado lo que por aquí se estila, no lo consideraría caro para Londres.

Diccionario de los términos de la cata