lunes, 12 de septiembre de 2011

Un plato: Callos a la Gallega. Un postre: Tortilla a la Romana. Un Restaurante: Carmiña (Esteiro. Muros, A Coruña)

Callos a la Gallega
   
     Hoy por primera vez se invierte el título respecto a como se venía haciendo hasta la fecha. En vez de un restaurante, un plato, lo hacemos al revés. El motivo es que estos post vienen a cuento porque cuando a uno se le antoja un plato en concreto, siempre se le viene a la mente un lugar en el que lo preparaban de manera excepcional, por lo que lo primero es el antojo, y detrás vendrá donde se puede dar uno el gusto de matar convenientemente dicho capricho.
     Hoy ponemos en primera fila para degustar, uno de los platos tradicionales de esta nuestra tierra como son los callos, tal y como se cocinan por aquí, y al Restaurante Carmiña, de Esteiro, Muros, como uno de los mejores sitios para degustarlos.
     Tras una cuidadosa y exhaustiva limpieza de la carne, y tras poner los garbanzos a remojo, se hacen estos en el día anterior a su degustación, para así asegurarse de que el caldo espesa lo necesario para darle esa presencia. El punto justo de picante, el vino que lo acompaña y el calor de la pitanza lo elevan a uno a la gloria del paraíso gastronómico, más si se disfruta de un frío día de invierno en el que casi parece que nuestro cuerpo necesita de este manjar. La pena es que en esta casa únicamente se hacen los callos los Domingos, y apurando, pues como se llegue tarde, pues los acabaron los que antes llegaron.

La Tortilla a la Romana

     Si se le encarga con la suficiente antelación a Doña Carmen, es posible que consigamos que nos elabore una Tortilla a la Romana, postre típico del lugar, hecho en casa y que no es otra cosa que un bizcocho fino al que se le añade una crema pastelera casera, se dobla al medio, se hornea y se le emborracha en caramelo líquido. Parece sencillo, pero no es así. Pues el mérito y la dificultad están en conseguir el punto de sabor, dulzor y textura de la crema, la textura y punto del bizcocho para que se pueda manipular sin que se rompa durante la elaboración del postre, y el punto de horno y el del caramelo que lo hace jugoso sin que lo empalague en exceso. Bueno, pues este milagro lo hace Carmiña en su establecimiento, sin que se prodigue demasiado. A disfrutar.

Restaurante Carmiña.
Ribeira do Mayo 40. Esteiro. Muros. A Coruña
Teléfono: 981 76 31 74

Diccionario de los términos de la cata