lunes, 12 de septiembre de 2011

Hoy comemos en: La Trastienda del Cuatro (Vigo).

El Comedor de La Trastienda del Cuatro
     Habia oido hablar muy bien de este establecimiento, y tenía la curiosidad de conocerlo, por lo que nos encaminamos hacia el. Es un bonito local, en el que cada mesa es diferente demás, cada plato es diferente a los otros, cada lámpara del techo lo mismo y así sucesivamente con el resto,  siendo el resultado final el de un batiburrillo bien ordenado, pero agradable y curioso, como si de una colección de trastos viejos se tratara. Una barra con mesas altas a la entrada, y un comedor separado de la barra por estanterías, conforman el local, en el que los clientes se pueden sentir a gusto y sin agobios de espacio. La carta biene a ser como el local en su esencia, es decir: hay un poco de todo, ensaladas, tempuras, platos de cocina oriental, arroces y pastas, tostas, tablas, mas carnes y pescados de calidad, por lo que cualquiera puede comer de lo que le apetezca dentro de una gran variedad. Hay otra carta de picoteo a base de tapas y tostas para la barra, y su carta de vinos es bastante extensa, y de esta última, haremos un comentario aparte al final de esta reseña.

Degustación de Tostas
     Nuestra Pitanza se inició con una degustación de tostas (15 €/ración), bien ordenadas en el plato en relación a su sabor, pero en una presentación mejorable, cuyo detalle se puede contemplar en la imagen superior, y que estaban ricas. Le concedemos un aprobado.

Tempura Mixta...



 

     Continuamos con una Tempura Mixta con Salsa de Soja infusionada, y Mermelada de Tomate (12 €/ración), en la que la fritura de verduras y langostinos estaba bien resuelta en principio, salvo que cuando llegó a la mesa estaba mas fría que templada, por lo que ablandó la textura crujiente del rebozado de la misma. En cuanto a las salsas, excelente la mermelada de tomate. Un suspenso debido a la temperatura en que la tempura llegó a la mesa.







     Tras la tempura, llega el turno para los platos fuertes de la Pitanza: para ello compartimos entre los cuatro comensales que eramos en la presente ocasión dos raciones de pescado y otras dos de carne.
     Para el pescado nos decidimos por el Rodaballo al estilo de la Abuela (19 €/ración), un guiso horneado de dos buenos ejemplares de rodaballos salvajes, como se dice para distinguirlos de los que provienen de las piscifactorías, acompañados de una guarnición de patatas panaderas y verduritas, el en que tanto el pescado, como su guarnición estaban muy sabrosos y en su justo punto. Muy buena elección por la satisfacción que nos proporcionó su degustación. Se pueden contemplar tras esta reseña dos imágenes de esta preparación: una tal cual salió de la cocina, y otra tras desbastar el pescado y servido en su plato. Un notable para el plato.

Rodaballo al Estilo de la Abuela en su fuente
El Rodaballo ya preparado para comer en su plato
     Llega el turno de la carne, para el que acordamos en elegir para compartir de nuevo entre los cuatro dos Solomillos de Buey, con Parmentier de Piquillos y Ketchup de Arándanos (20 € cada uno de ellos, en la imagen inferior ).


     Todos estuvimos de acuerdo en que este fue el mejor plato de la presente pitanza, dala la extraordinaria calidad de la tierna carne muy bien tratada en lo que a su maduración se refiere, el perfecto punto de plancha que la pieza recibió, sin que desmereciera el acompañamiento de su guarnición y la salsa de arándanos que proporcionaron el contrapunto de sabor al plato. Sobresaliente para él. Para los postres se eligieron Un Brownie de chocolate casero con sopa de naranja al azafrán y helado de Grand Marnier (5,50 €), el Milhojas de Mascarpone, galleta de almendra y Coulis de frutos rojos ( 5€) y helado de sabores variados (3€/Unidad).
 
     De la carta de vinos elegimos un Gran Reserva 904 del año 2007 de la bodega La Rioja Alta ( 27,5 € la botella mas 11,5 € por el servicio de la misma). No fue el mejor año de este vino, pero hizo su tarea. El Ygay de ese mismo año hubiera sido mejor elección. El servicio del vino excelente, con envinado previo de las copas, lo que no es habitual, y disposición a decantarlo, lo que desechamos, dado que consideramos que no sería necesario extender el vino en un decantador para que no se oxigenara en exceso al tratarse de un Gran Reserva.



     Un comentario final sobre la carta de vinos de esta Casa. Como se puede ver en la imagen adjunta, en la que aparece una parte de dicha Carta, a modo de ejemplo de lo que quiero decir, aparecen dos Columnas a la derecha, de las que la primera de ellas recoge los precios de los distintos vinos cuando estos se adquieren para consumir fuera del establecimiento, correspondiendo la segunda de ellas al precio del vino servido en la mesa, a los que aún se puede añadir el porcentaje del servicio en terraza(10%) y el IVA correspondiente. Para que se pueda analizar en detalle, llevo a continuación a una tabla los precios que aparecen en ambas columnas, añadiendo a estas una mas en la que aparece la diferencia entre ambas. Están ordenadas de la misma manera en que aparecen en la imagen de arriba.

    1. 18,5    24,5    6 € de diferencia
    2. 19,5    25       5,5 
    3. 22       29,5    7,5
    4. 27       35       8
    5. 31,5    37       6,5
    6. 34,5    42       7,5
    7. 27,5    39     11,5
    8. 33,5    43       9,5
    9. 44,5    55       9,5
    10. 45       56      11
    11. 140   175      35
      Como se puede apreciar, a mayor precio de la botella, se cobra una diferente cantidad de dinero por el servicio en la mesa, sin estar esta sujeta a un determinado porcentaje de sobreprecio, como sería en el caso de tomarla en la terraza del local (10% del precio de la botella). El servicio permite disponer de copas adecuadas, en envinado de las mismas tras el descorche de la botella en cuestión y su decantado en el recipiente adecuado, etc. Yo particularmente esta manera de presentar una carta de vinos es la primera vez que la veo, y el ella se puede ver que el precio del servicio va desde 6 €, que ya está bien para el servicio de una botella de Allende Crianza, hasta los 35 € que cobrarían a quien quisiera que se sirviera una botella de Cirsión, y esto si que me parece una pasada, pues no es el caso de un vino de excepción al que se le necesita hacer un degüello para poder extraerlo de la botella, como en los casos de la apertura de algunos Vintage viejísimos, y demás cuidados a tener en cuenta para que el vino elegido se mantenga claro, casos en los que debería abrir la botella una persona experta para no estropear un vino que de seguro es irrepetible, además de tener seguramente un alto valor, pues algunos de ellos son auténticas joyas, y en estos casos si que está justificado un sobreprecio por el servicio, que en esta situación si sería especial.
     Creo que lo normal  sería que al precio de la botella se le añadiera un porcentaje por el servicio de esta sin mas, pues de la manera en la que aparece, no tiene justificación, ni por tanto, esplicación razonable posible, lo que les puede llevar a conflictos con los clientes. Pero bueno, los responsables verán lo que hacen con este tema.

Abril de 2013. Nota del Editor.
Tras una nueva visita a esta casa, he podido comprobar como se ha corregido el asunto de los precios de los vinos de su carta, eliminando toda referencia al precio sin descorche, por lo que ya no se percibe la diferencia atribuible al servicio del vino, lo que les estaba dando problemas. El precio no ha variado sin embargo

Calificaciones:
Decoración: Bien
Comodidad: Bien
Ambiente: Bien
Servicios: Bien
Atención: Bien

La Trastienda del Cuatro se encuentra en la Rúa Pablo Morillo 4. Vigo
Teléfono de reservas: 986 11 58 81
Web: http://www.latrastiendadelcuatro.com/

Diccionario de los términos de la cata