miércoles, 22 de junio de 2011

SOBRE LOS CRUCEROS, LAS COMIDAS A BORDO, Y LA GASTRONOMÍA


El mastodóntico Allure of the Seas
    Viajar en un barco es siempre una oportunidad para disfrutar de la vida y de una buena mesa con una variada oferta de cocinas de distinto signo, repartidas por los distintos Restaurantes especializados a bordo, a los que puede acudir el crucerista a las horas de sus comidas y según sus actividades en el barco o fuera de el. Así, por poner un ejemplo útil para aquellos que van a tener su primera experiencia a bordo, deben de saber que para la cena se suelen establecer dos turnos de comedor, un primer turno sobre las 20 horas, y un segundo turno unas dos horas después, y que se alternan con los dos turnos del Espectáculo del día en el Teatro del barco, de tal manera que mientras unos están cenando, otros están disfrutando del Show.

Restaurante Adagio del Allure of the Seas
   
 Generalmente en el primer día de crucero se asignan el turno de cena y el número de mesa y comedor a cada uno de los pasajeros, quedando ambos fijados para el resto de la travesía, de tal manera que, durante todo el viaje siempre nos atenderá el mismo camarero y ayudante de camarero, que serán los que nos proporcionarán todo aquello que necesitemos. También es útil conocer que el chef dispone de Menús especiales para vegetarianos, celíacos, etc., lo que se deberá poner en su conocimiento lo antes posible, al embarque.

    Digamos algo a su vez de los Buffet del barco. Son habituales y están preparados en los diferentes comedores para los desayunos a la mañana. No se diferencian en nada de los que se pueden encontrar en cualquier buen hotel, en los que hay secciones de frutas preparadas, quesos y embutidos, pastelería y panadería, y las elaboraciones calientes, como huevos, salchichas o bacon, revueltos, churros, etc., y frías como sándwiches. En definitiva, que no falta de nada para hacer una primera y copiosa comida para empezar un buen día, y mas si esta tiene lugar en los Buffet preparados en cubierta mientras se observan las maniobras del barco en su aproximación a los muelles de atraque.

Buque Gemini, de Quail Cruises

    Los Buffet de la cubierta, se suelen tener abiertos para los almuerzos, y en algunos casos están cerrados para las cenas durante la navegación.
    En la mayoría de los barcos de tamaño medio, y en todos los grandes suele haber un restaurante abierto a cualquier hora del día. Todos los camarotes de las distintas cubiertas tienen acceso a un servicio de habitaciones disponible las 24 horas del día.

    A este respecto, y a la hora de elegir un crucero, ¿qué debemos de tener en cuenta?

    Pues principalmente que la oferta es muy diferente en función de:
·     El tamaño y la capacidad del barco.
o  Barcos grandes: capacidad por encima de 3000 pasajeros.
o  Barcos de tamaño medio: entre 1000 y 3000.
o  Barcos pequeños: por debajo de 1000 pasajeros.
Comedor principal del Gemini

·     El nivel de servicios y coste del crucero.
o  Nivel popular. Bajo coste del pasaje.
o  Nivel medio.
o  Nivel alto
o  Crucero de lujo
·     El enfoque que le da la Naviera a sus servicios.
o  Cruceros todo incluido.
o  Cruceros temáticos.
o  Barcos free style.
o  Cruceros exclusivos.

    Como se puede apreciar hay donde elegir. Desde el punto de vista gastronómico, que es a lo que estamos, pues la mejor oferta y la mas sofisticada está situada en los barcos mas grandes y en las navieras que ofrecen cruceros de lujo, que no siempre son megabarcos, sino también buques que se parecen mas a un gran yate que a un crucero. En los grandes buques siempre encontraremos restaurantes especializados en cocina italiana u oriental, un grill,  y seguramente habrá la posibilidad de cenar a la carta o los menús degustación elaborados por sus cheff de prestigio a bordo, dentro de lo que es la cocina internacional, o la de autor en algunos casos en los que las navieras contratan a prestigiosos y conocidos cocineros que les asesoran y diseñan las propuestas para los clientes mas exigentes, las cuales pueden acompañar por los vinos del mundo mas exclusivos y de las mejores añadas, que  atesoran y miman su sommeliers en las bodegas del barco.

El Crucero de Lujo Seabourn Pride en puerto

    En los grandes buques, el Allure of the Seas, por ejemplo, que tiene una capacidad para 6300 pasajeros, requieren de un alto nivel de organización por los responsables del barco, así como de cierto grado de disciplina en el pasaje para que todo el mundo pueda acceder cómodamente a una cena. El comedor mas grande de este barco acoge a 2140 comensales en sus tres niveles de sala. Una enormidad de tarea para los camareros y ayudantes de camareros así como Maitres o Jefes de Sala, y no digo nada de los que tienen que preparar los menús para tanta gente en sus grandes y tecnológicas cocinas. Pues a pesar de todo ello, la calidad de lo que se ofrece es mas que aceptable en la mayoría de los barcos. Y de ahí para arriba, cuando además existe la posibilidad de acudir, previa reserva, a almorzar o a cenar  otros tipos de cocina que se preparan en sus restaurantes especializados, como si estuviéramos en cualquier ciudad del mundo.

El Star Princess
    La Naviera Princess Cruises, por poner un ejemplo, en su mas exclusiva Grand Class Cruising, ofrece, bajo el lema lo que quiera, cuando quiera, una amplia gama de opciones tanto en el sistema de comidas a bordo, como en los programas de entretenimiento y en las distintas actividades. Se trata de romper algunas rigideces que se dan en otro tipo de cruceros para que los pasajeros puedan, por ejemplo, elegir dónde comer y cuando, y a qué hora prefieren presenciar un buen espectáculo o cualquiera de las diversas actuaciones que tienen lugar en los distintos locales de la nave, o en qué actividades a bordo quieren participar. La fórmula Grand Class Cruising da gran libertad al pasajero para que en cada momento se encuentre a gusto, haciendo lo que más le apetezca en cada momento. Algo parecido a lo que se propone a los clientes en los barcos Free Style, como los de la Naviera Norwegian Cruise Line (NCL).

El crucero de lujo Silver Spirit, de Silversea.

    En suma, la experiencia gastronómica en un crucero puede ser muy gratificante y divertida con los shows de los camareros, sus juegos con las servilletas, los espectaculares buffets elaborados por cocineros y reposteros en los que se exhiben figuras de todo tipo talladas en las frutas y composiciones en los mostradores hechas con todo tipo de alimentos combinados de modo inimaginable, lo que representa todo un espectáculo visual que solo se puede contemplar en un crucero y que son retratadas miles de veces por el pasaje que una vez que se cansan de mirar y se deciden a usar la cuchara y el tenedor, pues dan buena cuenta de todo ello hasta dejar el buffet como un solar, y es que además todo está increíblemente rico.

Buffet 

    Llegados a este punto, alguien podría preguntar que si en todo asunto siempre existe algún problema, en este caso, ¿dónde está?..., Pues en el comportamiento inadecuado de un número mayor o menor de pasajeros con insuficiente educación, que siempre existen en todos los barcos, y que en una actitud egoísta de yo arreglo lo mío y los demás que arreen, ocupando sitios que no les corresponden, no respetando sus lugares en las colas, que son inherentes a los lugares en los que habita tanta gente, no colaborando con la tripulación en aquello en lo que se les solicita, o mostrando a los demás unos modales mas propios del mal humor originado por el Stress de un atasco de la M-30 que del disfrute de unas vacaciones en un barco de pasajeros, a la hora de efectuar unas reclamaciones que, en muchos de los casos están injustificadas, e incluso obligando a retrasar la salida del barco del puerto por no llegar a tiempo, con las molestias y los costes que esto genera a la naviera, y además eludiendo disculparse por ello.



    Lo viví recientemente en un crucero por el Báltico en que por tonterías en las que además el pasajero o pasajeros demandantes no tenía razón alguna, llamaban por los responsables del barco amenazando a tripulantes con reclamaciones y denuncias a diestro y siniestro y ante todo tipo de instancias, y todo ello adornado por un amplio abanico de improperios e insultos, en algún caso hasta personalizados, que hace que los demás sintiéramos ante el espectáculo vergüenza ajena. Y es que hoy en día, a un barco se puede subir cualquiera que simplemente se lo pueda costear, con lo que nos encontraremos a bordo de todo. Sin mas. Estos comportamientos son mas habituales en los cruceros de bajo coste y en los de todo incluido. Se puede concretar este apartado afirmando, en términos generales por supuesto, que si hay una relación directa entre el tipo de barco y nivel de coste del crucero, y la calidad de su pasaje. Y es que todo hay que tenerlo en cuenta a la hora de la elección.
Buffet de un barco de la Naviera Pullmantur
    Resumiendo, es muy recomendable la experiencia vacacional del crucero. Durante estos, el pasajero solo debe de preocuparse de disfrutar y de decidir como hacerlo. Del resto se encargan los cientos de tripulantes de estos barcos que se desviven por colmarnos de atenciones en todo momento, en jornadas interminables y agotadoras para estos trabajadores que bien se merecen nuestro agradecimiento, mejor si este va acompañado de una buena propina. Y si no, cuando viajen en uno de estos barcos, obsérvenlos y ya me dirán.

Diccionario de los términos de la cata